Salvajes

El pensamiento salvaje, tal como lo definió el profesor y antropólogo alemán Hans Peter Duerr, es una de las corrientes principales del folklore europeo. Hay un latido salvaje en todo cuanto produce una «separación», como un parto, una muerte o los abundantes mitos de creación y final. El salvajismo es gritar, gritar y gritar hasta perder la voz, es revolcarse sobre los campos y las zarzas como una fiera, caminar sobre el fuego y volar alto. El salvaje es aquel que se sienta burlón sobre la valla que separa el campo del bosque, aquél que corre entre los espacios ordenados y desordenados, su alma libre se encumbra a las montañas y su cuerpo peludo, feroz, ruge sin medida cuando sopla el aire frío del anochecer o a la hora del lobo, justo antes del amanecer, cuando todo se mezcla.